De acuerdo a los estados financieros auditados y sin salvedades por KPMG Peat Marwick, los activos totales del banco aumentaron un 43% (sin contingentes) alcanzando más de los L.4.860 millones.
La cartera de préstamos creció en L.1,058 millones, (un 39%) para financiar este crecimiento, los depósitos crecieron un 37% y el patrimonio un 23%, mientras que los recursos por líneas de crédito de Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y bancos corresponsales y de redescuento aumentaron un 76% en el año, teniendo el cuidado de mantener una adecuación de capital de más de 12% que es superior a la requerida por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.
El índice de mora se redujo a 0.10% nuevamente la más baja de toda la banca en Honduras, los intereses por cobrar son apenas el 0.51% y la cobertura de reservas alcanzó un impresionante 1000% también la más alta de la banca, lo que protege la inversión de los accionistas. Todos estos índices comparan muy favorablemente contra los del sistema.
A pesar de haber hecho más de L.17.0 millones en reservas para créditos dudosos la utilidad después de impuestos fue de L.43.0 millones; un 41% mayor al año anterior.